París-Roubaix 2016 coronó a un Rey del Norte humilde. Ni Boonen, ni Cancellara, ni Sagan. Fue el día de Mathew Hayman. El australiano de 37 años del Orica GreenEdge desafió todas las probabilidades para escribir su nombre en la historia del ciclismo como ganador de una edición espectacular y memorable de Roubaix.

Entrando en el velódromo, junto a Boonen, pocos se habrían jugado su dinero por él (su victoria se pagaba a 800/1 en las casas de apuestas), más teniendo en cuenta las 109 victorias del belga por las 2 de Hayman, pero el veterano ciclista fue tocado por una gracia especial el pasado domingo. Viniendo de la escapada del día, fue el único que consiguió mantenerse en el grupo de los más fuertes cuando estos llegaron y luego se alzó por encima de todos.

Ahora la escuadra aussie publica un vídeo entre bastidores que destila emoción a raudales y nos deja ver desde dentro cómo se vivió la gran gesta de un héroe inesperado. En televisión vimos una carrera perfecta, con unas tácticas y fuerza en las piernas de auténtico campeón. Entre bastidores, en la intimidad del autobús del equipo, Matty lo cuenta diferente.

Pero sin duda fue el consejo que le dio Mark Walters 15 años atrás y que él mismo transmitía a Luka Mezgec antes de su primera participación el que le permitió culminar una jornada de ensueño: “Sigue pedaleando siempre”.