Ayer domingo Caleb Ewan volvió a alzar los brazos al cruzar la meta del People’s Choice Classic, el critérium previo al Tour Down Under que se celebra en Adelaida. Con la victoria en el primer sprint del año, de cara a la carrera de una semana espera poder volver a conquistar alguna etapa en un cartel de sprinters vacío de grandes nombres.

La nueva promesa del ciclismo australiano, llamado por algunos a ser el sucesor de Robbie McEwen y Stuart O’Grady, con tan solo 21 años ya ha ganado una etapa en la Vuelta a España y se ha consolidado como uno de los grandes velocistas de futuro de su país en las filas del Orica-GreenEdge. Y es que el joven sprinter tiene todas las cualidades necesarias: una aceleración demoledora, como demostró para batir a Giacomo Nizzolo del Trek-Segafredo, y una posición aerodinámica con el cuerpo pegado al manillar que nada tiene que envidiar a la de Mark ‘Cannonball’ Cavendish.

El tiempo dirá hasta dónde llegará la ascendiente carrera de este potente sprinter al que, a falta aún de un mote propio tras haber desechado varios, le sienta como un guante aquello de “pequeño pero matón”.