Caleb Ewan es uno de los velocistas que más ha llamado la atención, juntamente con Fernando Gaviria, por su sonada irrupción en el WorldTour, que augura un futuro brillante para él en el ciclismo profesional. Algunos vaticinan ya que estamos delante del sucesor de Robbie McEwen. No hay que olvidar que a sus 21 años ya cuenta con una victoria de etapa en la Vuelta a España.

Pero Caleb no se parece a la mayoría de los hombres rápidos del pelotón internacional. No es como los grandes, potentes Greipel y Kittel. Se parece más a uno con una posición en el sprint que recuerda a un proyectil y que le ha valido los motes de “Manx Missile” o “Cannonball”, que no es otro que Mark Cavendish. El joven australiano, sin embargo, le da una vuelta de tuerca a la posición de Cav con los hombros bajados y el cuerpo inclinado encima del manillar.

Ewan coloca todo su peso sobre la rueda frontal, pega sus hombros al manillar y, con sus 1,65 m de altura, es capaz de generar su máxima potencia en una posición inalcanzable para otros. Pero aquí no acaba todo, y es que su menor tamaño y mayor aerodinámica hacen que necesite generar menos vatios de potencia para ser competitivo en un sprint con rivales más corpulentos y potentes.

En el vídeo a continuación de la llegada de la 6ª etapa del Tour Down Under 2016, subido a Twitter por CyclingTips, puede observarse la fina técnica del pequeño y eléctrico ciclista del Orica.