La corredora británica Kate Archibald se cayó, remontó junto a su compañera Lloyd, y ganó la prueba de Madison de la Copa del Mundo.

Los ciclistas profesionales están hechos de otra pasta, no cabe duda de ello. Su fortaleza mental y física escapa a toda lógica y solo ellos son capaces de superarse cuando los demás solo pensarían en rendirse. Las largas horas de sacrificio y esfuerzo diario que suponen competir al máximo nivel acaban por pulir estos personajes de ciencia ficción que luchan siempre contra viento y marea por lograr sus objetivos.

Un claro ejemplo de esta fortaleza superior lo representaron Kate Archibald y su compañera Manon Lloyd, quienes el pasado fin de semana sufrieron una aparatosa caída en la ronda inaugural de Madison durante la Copa del Mundo de Pista. Sucedió en Glasgow, tierra natal de la escocesa Archibald, cuando tras una caída multitudinaria, las dos británicas decidieron levantarse y seguir. Ella sabía que la lesión era grave, pero aún así decidió continuar. Más tarde en el hospital le confirmaron que sufrió una fractura de muñeca.