Año 2002, París-Roubaix, un neoprofesional con tan solo 21 años queda tercero en su primera participación en el Infierno del Norte, ¿su nombre? Tom Boonen. Un hombre que nació para romper barreras, una leyenda que ya acumula cuatro victorias en el velódromo de Roubaix, y cuyo único objetivo es alzarse con el quinto y definitivo triunfo.

En este vídeo de Specialized nos explica qué significa para él la Clásica de las Clásicas.