El fabricante estadounidense de componentes de bicicletas SRAM nos abre las puertas de su cuartel general de operaciones para mostrarnos cómo se desarrolla su día a día.

Sus oficinas alojadas en Chicago, estado de Illinois (EE.UU.), son todo un ejemplo de integración total, y es que la bici está presente en cada uno de los rincones de sus modernas instalaciones. Todo está pensado, hecho y destinado para que los trabajadores de SRAM no pierdan de vista su objetivo, el de evolucionar el sector de la bicicleta hacia nuevos horizontes.

Todo está cuidado al máximo detalle, y el funcionamiento parece seguir la filosofía de las empresas tipo Google o Apple. Los empleados pueden llegar y aparcar su bici, ducharse e incluso seguir pedaleando durante su jornada laboral a lo largo de los carriles bici que recorren sus extensos pasillos.