La temporada vive ahora un ‘impasse’, un compás de espera después de la frenética actividad de las semanas anteriores. Y es que desde el Giro, el World Tour no ha parado y por tanto los mejores ciclistas del mundo tampoco. Pero la primera división se ha tomado un respiro hasta que empiece la Vuelta a España, aunque el Eneco Tour probará a los sprinters que empezarán a coger ahora la nueva curva ascendente camino del llano mundial de Qatar.

La Volta a Portugal y la Vuelta a Burgos centran ahora todas las miradas –aunque suelen ser muy de reojo, porque el foco está puesto en Río-, de momento la ronda portuguesa está siendo monopolizada por el W52-Oporto. Uno de los grandes del fútbol que parece que besará el santo en su primer año de regreso al ciclismo. El líder claro es el luso Rui Vinhas, que se vistió con la ‘amarela’ en la cuarta jornada y la mantiene sin problemas. Ayer, Gustavo César Veloso consiguió su segundo parcial en la carrera y es segundo de la general, aunque a 2’25”. Y hoy ha ‘mojado’ Caja Rural por medio de José Gonçalves. Parece bastante franco el camino para Vinhas, aunque entre la llegada a Setúbal y la contrarreloj final puede suceder cualquier cosa.

Una muestra más de lo que significa la ‘Grandissima’ para el ciclismo español es que dos de los cinco primeros son de nuestro país –aunque se antoja difícil que vuelvan a repetir triunfo general- y además de las dos de Veloso, Vicente García de Mateos ha conseguido una etapa más. Son tres de ocho, y la crono final tampoco tiene mala pinta para el propio gallego.

Van Poppel reina en Burgos

Hasta ahora. Y es que desde mañana la Vuelta a Burgos se empieza a poner seria de verdad. De momento lo cierto es que el joven velocista de Sky, que no suele destacar en la primera línea de los sprints pero podría ser un muy buen candidato a alzar los brazos en la próxima Vuelta a España, se ha hecho con los dos parciales llanos. Danny Van Poppel es el rey de la velocidad en la ronda burgalesa, sin discusión. Veremos si está para más cosas.

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Y sin hacer ruido alguno, Alberto Contador ha salvado los tres días donde el viento, los cortes o las caídas más podrían afectarle. Sigue en su puesta a punto para la Vuelta y no debe estar obsesionado con esta carrera, pero el caso es que va a sólo 13” de Scarponi y pegado a Samu Sánchez y Brambilla, quizás los únicos rivales duros que lleva por delante. Veremos si en las Lagunas de Neila está para ganar.

Michel Matthews, a Giant

Es otro de los cambios sonados en este inicio del mercado de fichajes. El sprinter australiano Michael Matthews se marcha a Giant por dos temporadas, en lo que supone una clara apuesta del conjunto con licencia alemana por la velocidad. Después de tener a Kittel –se marchó el año pasado a Etixx- y con un Degenkolb que no termina de tener el poder de los primerísimos llegadores –lastrado además este año por el accidente de Alicante, en enero-, el fichaje de Matthews supone redoblar esfuerzos.

Por su parte, la marcha de Degenkolb parece más que asumida. El alemán ha sido vinculado a Trek-Segafredo aunque no se ha hecho oficial. Sin Cancellara, el conjunto italoamericano busca alguien fiable para las clásicas, y Degenkolb puede ser su hombre. Tal vez a costa de perder punta de velocidad y dejar de ser una carta en los sprints puros.

Hablando de clasicómanos, también ha habido cambios de aires. Lars Boom vuelve a Lotto NL-Jumbo tras el paso por Astana, a ocupar un hueco que deja Sep Vanmarcke, ligado recientemente a la órbita de Cannondale-Drapac. Stijn Vandenbergh, tras años haciendo de gregario en Etixx, ficha por AG2R para ocupar un papel más importante cuando lleguen las piedras. Esto es sólo el principio. Dentro de un par de meses no habrá quien reconozca las plantillas de los equipos.