Dice ‘Purito’ Rodríguez: “Al principio ha sido un tira tú que a mí me da la risa. Todos los equipos habíamos ganado ya una etapa, todos estábamos cansados, todos teníamos miedo de los demás…”. Efectivamente, el pelotón de la Vuelta a España se fumó dos tercios de la etapa reina de la carrera. Era demasiado para el cuerpo de unos ciclistas extenuados por una larga temporada y decidieron afrontar a ritmo de paseo, más o menos, la mitad del desnivel propuesto. Esto provocó unos números ominosos: se fue más allá de los veinte minutos la fuga que incluía a Omar Fraile, flamante ganador virtual de la Montaña; a Carlos Verona, por fin certificando en televisión su valía; y a Fränk Schleck, que con esta victoria se brindó una necesaria alegría a la par que frustraba a Rodolfo Torres, que marró la mejor ocasión de Colombia para extraer algo en su triste participación en la gran ronda española.

Dice ‘Purito’ Rodríguez: “Tinkoff y Astana han puesto un ritmo pestoso que nos ha dejado a todos atufados. Yo iba pensando: ‘Virgencita, que me quede como estoy’”. Ese fue el rezo en la peregrinación hacia la ermita del Alba, pasando por Cordal y Cobertoria. Entre la escuadra kazaja (notable Zeits) y los polacos del magnate ruso (sobresaliente Poljanski) marcaron un ritmo exigente que previno cualquier tipo de ofensiva. “La velocidad era muy alta y la pendiente, muy elevada. La batalla simplemente no era posible”, resumía Tom Dumoulin, el gran beneficiario de que la carrera discurriera compacta.

Dice ‘Purito’ Rodríguez: “Menos mal que he podido recuperar algo de cara a atacar al final”. Mikel Landa tomó la cabeza del grupo de favoritos en los momentos decisivos de la subida conclusiva y la fortaleza de sus piernas denotó la fragilidad de los demás, su líder Fabio Aru inclusive. Si Dumoulin está siendo la salsa de la Vuelta, Landa está siendo el gran factor de distorsión. Su trabajo para el sardo unas veces no existe y otras veces no es eficaz. Ayer tocó lo segundo. Para ejercer de gregario se necesita un oficio que el alavés no tiene. Más que ayudar a Aru, le estranguló; a él y a todos. Cuando cejó, vino el demarraje de Purito, que abrió pequeñas diferencias, las máximas teniendo en cuenta que solo duró 800 metros. Tal vez un ritmo de crucero más bajo por parte de Landa habría posibilitado un escenario más abierto, con más posibilidades tácticas y opciones de dañar a Dumoulin. Claro que la palabra táctica está fuera de lugar en pendientes del 20 %.

Dice ‘Purito’ Rodríguez: “Veo muy complicada la crono de Burgos. Hoy se ha visto muy bien a Dumoulin, muy suelto, y seguramente después del día de descanso lo estará más. Yo debo luchar para hacer una grandísima crono. Para ganar yo la Vuelta, tiene que fallar él y tengo que hacerlo muy bien yo”. Los 38 kilómetros de Burgos serán, salvo sorpresa en la media montaña, los más decisivos de esta Vuelta a España, y favorecen indiscutiblemente a Dumoulin, el mejor contrarrelojista de todos los aspirantes a ganar la general, por no decir el único. Lo sabe y por eso atiende a los medios con una sonrisa amplia: “He ido mejor de lo esperado –euforia contenida–, la situación parece buena y todo está muy abierto”. Mientras, Purito comenta con sarcasmo: “Al menos mañana [por hoy] conservaré el liderato seguro”. Es jornada de descanso. Dumoulin velará armas en espera de imponer la lógica y los escaladores invocarán a la Virgencita.

La Vuelta a España es retransmitida en directo por TVE, Teledeporte y Eurosport, que conectan cada día en torno a las 16:00. Podéis encontrar un análisis del recorrido aquí y los resultados en ProCyclingStats. El hashtag en Twitter es #LV2015. En Arueda.com os ofrecemos información, análisis y anécdotas en la sección Rock n’Vuelta.

  • Andrés

    La verdad es que algo hay que hacer con el ciclismo moderno. Demasiada igualdad, conformismo, control, pinganillos, miedo,… No es nada bueno para el futuro de este deporte que después de 5 horas de etapa llena de montañas encadenadas se resuelva en los últimos 500 metros. Los organizadores van a tener que empezar a innovar, no se si habrá que prohibir los pinganillos y poner una frecuencia única o poner bonificaciones de 20″ en cada puerto que se pase o una clasificación por puntos por kilometros escapados en vez de por tiempos, hacer las vueltas de 2 semanas o etapas de 100 km… pero algo tiene que pasar porque cuando en un deporte se pierde el espectáculo y la épica al final acaba por perderse el interés (por poner un ejemplo la F1) y el ciclismo lleva un camino directo a esto. Por suerte seguimos teniendo las clásicas y algunas vueltas pequeñas donde los líderes arriesgan desde el principio.