Wire Brake, el freno para bicis fixie que consta de un único cable de acero.

Que las bicis de piñón fijo (fixie) han salido de los velódromos para inundar las ciudades es algo de sobra conocido. Que se trata de un movimiento urbano aun sin clasificar, también. Y que si tuviésemos que buscar dos atributos para definir este tipo de bicis, muchos coincidiríamos en decir minimalismo y poca seguridad. Dos condiciones que van de la mano en unas bicis que cuentan con lo mínimo para pedalear y con nada para frenar (más allá de la propias piernas del ciclista).

En este panorama aparece Wire Brake, un sistema de frenado para bici urbana que llega desde Italia con las siglas OML. Una startup que pretende reconciliar los dos conceptos, antes expuestos, de minimalismo y poca seguridad mediante un cable que se coloca longitudinalmente en el manillar para sustituir las ordinarias manetas de freno. En este vídeo puedes ver cómo funciona.

El sistema de frenado consiste en un un simple cable, que una vez tensado, activa los frenos de la bici, ya sean de disco o de llanta. Se trata de un sistema simple que minimiza el uso de piezas necesarias para su funcionamiento, a la vez que aligera el peso del conjunto respecto a una bici con frenos convencionales. La idea, totalmente orientada a un segmento del ciclismo urbano, promete una menor necesidad de mantenimiento a la vez que se posiciona como una opción muy económica.

Su posible llegada al mercado puede suponer una opción a considerar por todos los apasionados del mundo fixiequienes pueden encontrar en él un punto minimalista a la vez que seguro. Para verlos algún día por las calles de la ciudad, primero deberán sacar adelante su proyecto de crowdfunding que, a 19 días de su expiración, aun no alcanza sus objetivos.