No son buenos momentos para Mark Cavendish. El sprinter británico está pasando una temporada aciaga que se ha complicado en las últimas horas. A día de hoy, ni siquiera sabe cuándo podrá volver a entrenar y competir en la carretera, debido a una mononucleosis infecciosa que le ha sido recientemente diagnosticada. Así que ahora al corredor le toca pasar una etapa de reposo absoluto para recuperarse de los síntomas del virus, según ha anunciado el equipo Dimension Data.

Tras un tiempo sufriendo una “fatiga extrema e incesante”, Cavendish se ha realizado las pruebas con el resultado ya conocido. Ahora, tras este período inicial e indeterminado de descanso podrá empezar a entrenar con un programa de cargas muy graduales que prevenga el riesgo de una recaída. El médico del equipo, Jarrard Van Zuydam, confía en que haya una mejoría “bastante significativa” en las próximas dos semanas. Un plazo que se antoja demasiado optimista.

Sólo una victoria

Cavendish resurgió el año pasado después de dos temporadas algo más grises, en la que logró victorias en carreras menores pero no estuvo en posición de ganar en las más grandes. Sin embargo, en 2016 se llevó cuatro victorias de etapa en el Tour de Francia. En este 2017 sólo ha ganado una etapa en el Tour de Abu Dhabi, allá por febrero. Antes de eso, ya en la Volta ao Algarve estuvo por debajo de su rendimiento habitual.

Peor le fue en Tirreno, donde tuvo una caída que le hizo no tomar la salida en la crono final por precaución ante la proximidad de una de sus pruebas favoritas: la Milán-San Remo. Pero tampoco en la ‘Classicissima’ estuvo donde debería. Acabó en un anónimo 101º puesto, impropio de alguien que la ha disputado ya tantas veces e incluso ha llegado a ganarla en una ocasión. Por si fuera poco, cuando parecía que había superado las dolencias de tobillo que se provocó en Tirreno, reaparecieron y tuvo que renunciar a Scheldeprijs y Roubaix. Toda una cadena de desgracias que se culminan con este virus.

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En su momento, el equipo justificó los cambios en el programa en que Cav no estaba “al 100% de salud”, y no iba a acudir a una carrera donde no tuviera “opciones reales de ganar”. Además, su objetivo central de la temporada es el Tour de Francia porque quiere superar, igualar o acercarse al menos a las victorias de etapa de Eddy Merckx. El ‘Caníbal’ logró 34, y Cavendish lleva 30. Necesitaría cinco triunfos parciales para lograrlo. Difícil hacerlo en un solo año.

El Tour, en peligro

Lo peor es que incluso, si las cosas fuesen mal, podría no ir siquiera a la ronda francesa. Su equipo por el momento lo descarta. “Poniéndonos en lo peor, competiría en el Tour de Suiza o en Dauphiné y de ahí iría al Tour de Francia”, comentaba esta mañana en Cyclingnews el director Doug Ryder. Pero tampoco será el primer caso de mononucleosis que se termina enraizando más de la cuenta. En España tenemos un ejemplo reciente con Beñat Intxausti, que de momento sigue sin poder competir desde hace ya casi ocho meses.

Incluso Ryder ha llegado a vislumbrar esa posibilidad, aunque de momento la rechaza: “Sería terrible. Tanto para él como para el equipo. Pero simplemente creemos que no es tan desafortunado”, ha señalado. En cualquier caso, Cavendish está pasando por un mal trago en este comienzo de temporada 2017. En julio sabremos si el cuento acaba con el final feliz de verlo alzar los brazos, o incluso con el éxtasis del récord de etapas ganadas en el Tour de Francia. O, por el contrario, la mononucleosis acaba apartando al sprinter de la Isla de Man de su gran objetivo de la temporada.